Nacido en Madrid en 1972, toda mi familia es de Galicia, siempre he sido un madrileño en Galicia y un gallego en Madrid.
Tengo formación universitaria en marketing y comercio internacional, durante muchos años estuve trabajando en empresas a nivel internacional. En 2003 decido hacer un cambio de vida y orientarme hacia las personas en lugar de hacia los negocios, un despertar de consciencia. Me había iniciado en las terapias en 1998 de modo aficionado y me profesionalicé en este camino a partir de este cambio.
Estudio Quiromasaje y me especializo en Drenaje linfático manual con diferentes cursos en Madrid y Barcelona, llegando a ser alumno de Hildegard Wittlinger en la escuela “Dr. Vodder Schule” de Austria. Paralelamente estudio 3 años de Osteopatía (estructural, cranesosacral y visceral) en la escuela Orthos de Madrid, con el profesor Juan Antonio Moyano entre otros. Tras estos estudios, en 2010, decido especializarme también en Reflexokinesia con el profesor Fernando Maldonado de Madrid, Doctor en Quiropráctica y Kinesiología aplicada.
En 2007 fundé el Centro de terapias Quídea en el centro de Madrid y hasta 2020 tuve la oportunidad de dirigir a un extraordinario equipo de terapeutas y grandes personas, ayudando a miles de personas a mejorar un poco sus vidas. En ese periodo también tuve el privilegio de ser profesor de Drenaje linfático durante 4 años en la escuela Orthos, muchos alumnos y aprendizaje hacia ellos y hacia mi mismo.
En 2012 me encuentro con Eduardo Laguillo y empiezo como alumno de la Escuela del Ser que él dirige, iniciándome en la meditación y la apertura de consciencia. Esta Escuela marca mi relación con el mundo y me hace conocer la obra del poeta y místico sufí Rumi. en 2020 edito, junto a El Hilo Ediciones el libro de poesía titulado “La esencia de Rumi”, un éxito de ventas que se encuentra en reedición actualmente.
Gracias a la pandemia, desde 2020 resido en la costa gallega y desarrollo mi labor cerca de mis raíces la mayor parte del mes y sigo viajando mensualmente a Madrid para atender a pacientes, que ya son amigos en su mayoría. La vida son encuentros y aperturas de consciencia. Muchos de estos encuentros han sido fundamentales en mi trayectoria profesional, he nombrado a algunos de ellos en estas líneas.
Gracias a todos ellos estoy aquí, ahora.